Helado de queso de cabra y frambuesa (Thermomix y tradicional)

Después de publicar la receta del azúcar invertido que mejor que darle uso y enseñaros uno de los usos que tiene, ¿no? Así que os voy a enseñar una de las dos recetas de helados que preparé con éste para una comida familiar que tuvimos la semana pasada: Helado de queso de cabra y frambuesa.

El helado de queso de cabra era una receta que me rondaba la cabeza desde hace años que lo probé en un restaurante y me dejó con la boca abierta. ¡Qué cosa más rica!

Utilicé el azúcar invertido ya que no tengo heladera y así evitar que se cristalice el helado en el congelador. Y la verdad es que funcionó, quedo muy cremoso y con un sabor muy intenso. Pero si tenéis heladera, pondré en los ingredientes cómo sustituir el azúcar invertido, por si no queréis liaros con esto.

Para hacer el helado utilicé la Thermomix pero se puede hacer en un cazo.

Helado de queso y frambuesa (Thermomix y tradicional)

Ingredientes para el helado de queso de cabra y frambuesas

  •  300 gramos de nata para montar fría (35% de materia grasa)
  • 112 gramos de azúcar
  • 38 gramos de azúcar invertido (si no se quiere utilizar, poner en total 150 gramos de azúcar)
  • 50 gramos de leche
  • 4 yemas de huevo
  • Una pizca de sal
  • 400 gramos de queso de cabra sin la corteza (yo utilicé medallones de queso de cabra de la marca Prèsident)
  • 200 gramos de frambuesas congeladas

Preparación del helado de queso de cabra con frambuesas (Thermomix)

Para empezar deberemos montar la nata poniendo la mariposa y la nata en el vaso y programamos velocidad 3 y 1/2 sin tiempo. Hay que vigilarlo ya que si lo batimos demasiado se transforma en mantequilla. Lo reservamos en el frigorífico.

Sin necesidad de lavar el vaso introducimos en el vaso el azúcar, el azúcar invertido (en el caso de utilizarlo), la leche, las yemas y la pizca de sal y programamos 4 minutos a 80 grados y velocidad 1 y 1/2.

Añadimos el queso de cabra en tozos y programamos velocidad 3 hasta que el queso se ha integrado perfectamente y que queda una crema. Dejamos enfriar la mezcla.

Una vez fría, ponemos el vaso de nuevo en la Thermomix y programamos velocidad cuchara sin tiempo. Vamos introduciendo la nata montada poco a poco por el bocal.

Si viésemos que no se han mezclado bien, terminamos de mezclar con una espátula o lengua.

Ponemos lo que va a ser el helado de queso de cabra en un recipiente apto para el congelador y lo introducimos.

Pasada una hora y media, comprobamos si el helado se está empezando a congelar, pero no demasiado para poder mezclar las frambuesas.

Picamos las frambuesas en la Thermomix unos 30 segundos velocidad progresiva 5-10, que quede como polvo.

Vertemos la frambuesa sobre el helado que teníamos en el congelador y removemos con movimientos envolventes con una espátula pero no demasiado para que no quede totalmente unificado, de color rosa, sino que lo que queremos es que se quede blanco con trocitos de frambuesa.

Lo conservamos en el congelador hasta la hora de consumir.

Se puede adornar con unas frambuesas enteras o con unos barquillos a tu elección.

Preparación del helado de queso de cabra con frambuesas (Thermomix)

Para empezar deberemos montar la nata con unas varillas eléctricas o el robot de cocina que tengas. Hay que vigilarlo ya que si lo batimos demasiado se transforma en mantequilla. Lo reservamos en el frigorífico.

En un cazo introducimos el azúcar, el azúcar invertido (en el caso de utilizarlo), la leche, las yemas batidas y la pizca de sal y lo ponemos a calentar sin que hierva y removiendo lentamente hasta que esté caliente.

Añadimos el queso de cabra en tozos y continuamos removiendo, bajando la temperatura si vemos que va a hervir, hasta que el queso quede ha integrado perfectamente y que queda una crema. Dejamos enfriar la mezcla.

Una vez fría, mezclamos con la nata montada que reservábamos en la nevera con una espátula o lengua hasta que quede una mezcla uniforme.

Ponemos lo que va a ser el helado de queso de cabra en un recipiente apto para el congelador y lo introducimos.

Pasada una hora y media, comprobamos si el helado se está empezando a congelar, pero no demasiado para poder mezclar las frambuesas.

Picamos las frambuesas con una picadora, que quede como polvo o trocitos pequeños.

Vertemos la frambuesa sobre el helado que teníamos en el congelador y removemos con movimientos envolventes con una espátula pero no demasiado para que no quede totalmente unificado, de color rosa, sino que lo que queremos es que se quede blanco con trocitos de frambuesa.

Lo conservamos en el congelador hasta la hora de consumir.

Se puede adornar con unas frambuesas enteras o con unos barquillos a tu elección.

Helado de queso de cabra y frambuesa

Espero que os guste tanto como a mi.

2 comentarios
  1. María, nos encantó conocerte ayer, a partir de ahora, cuando coincidamos, que coincidiremos en más eventos, ya te ponemos cara.

    Bss

    Elena

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